31 dic. 2011

Nosotros Contra Ellos

Esta mañana recibí una llamada de teléfono de alguien que había leído que estábamos ayudando a niños en China. Lo que pensé que iba a ser una llamada agradable, me hizo frenar en seco cuando la mujer me preguntó " pero porqué deberíamos NOSOTROS  ayudarles a ELLOS?" 

Seguramente no ayudó a mi humor que justo hubiese terminado de leer La llave de Sarah, un libro ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Este libro me hizo preguntarme como la gente puede llegar a un punto donde no se ven los unos a los otros como seres humanos, si no como "otros"  de alguna manera, menos,e indignos de ayuda. El uso que hizo mi interlocutora de la palabra ELLOS, cortó mi corazón como un cuchillo, y me trajo imágenes de pequeños bebés abandonados en cajas de cartón y niños encerrados en sí mismos y en estado de shock al encontrarse de pronto en un orfanato, sin padres. A medida que ella continuaba intentando dejar claro su punto de vista de porqué yo estaba haciendo algo "malo" y antipatriótico, cerré los ojos y dí las gracias por trabajar cada día con cientos de voluntarias que entienden que no hay política en juego cuando un niño está sufriendo. 

No hace falta decir, que la llamada no terminó con una donación para ayudar a los huérfanos. Pero la llamada de la mujer me hizo sentir que cualquiera que viva en un mundo de "nosotros contra ellos" se está perdiendo una de las verdaderas maravillas del ser humano. Justo ayer, le decía a uno de mis hijos, que ha vuelto de la universidad, que todavía no puedo creer que gracias a mi trabajo conozco a gente de todo el mundo. Mi vida se enriquece una y otra vez ya que sigo aprendiendo cada día sobre culturas y costumbres de este increíble planeta. Cuando pienso que los donantes de EEUU o España o Irlanda pueden todos JUNTOS dar su pequeña parte para que un bebé en Asia tenga una segunda oportunidad en la vida, gracias a una operación de corazón  –- bueno, es sencillamente milagroso para mí. Internet ha hecho que nuestro mundo sea pequeño, y nos ha unido de maneras sorprendentes para compartir gestos de compasión y amor con aquellos que lo necesitan más. 

Mientras nos encaminamos al 2012, espero que con cada año que pasa, los adultos entendamos que independientemente de donde viva un niño, todos merecen amor. Me gusta pensar que cuando ayudamos a un niño en otra parte el mundo, no solo le ayudamos a tener una vida mejor, si no que además extendemos la semilla de la empatía y la comprensión entre todos los que le rodean.

Cuando elegimos el nombre de nuestra fundación, "Love Without Boundaries," creíamos sinceramente que el amor no tiene fronteras entre países. En cambio, el amor es lo único que puede unirnos en una humanidad hermosa. Así que hasta que cada niño que nazca esté a salvo, calentito y alimentado... hoy doy gracias por todas aquellas personas alrededor del mundo que entienden que somos una sola raza humana  – y que esta vida es infinitamente mejor cuando compartimos. 

~Amy Eldridge, Directora Ejecutiva

3 comentarios:

mis fotografías dijo...

Me quedo con la ultima frase. Y esta me lleva a pensar que ese "ellos" somos "todos".
Gracias por hacer este mundo un poco mas pequeño.
Yolanda

Anónimo dijo...

Gracias por acercarnos a "ellos"...y es que, uno de ellos, fue mi hijo...ahora es ÉL!!! con tilde, dignidad, y...mucho amor...con hogar y familia...
Sin ONG como la nuestra, porque la siento una parte de mi corazón, no habríamos encontrado esos rincones que, entre todos, juntos...queremos cambiar...rincones llenos de telarañas, que pretendemos convertir en hogares repletos de cuidados y cariño...
GRACIAS LWB!!!!!
Pilar

Anónimo dijo...

La verdad es que es una auténtica pena que la gente siga juntando política con cosas que van mucho más allá de eso. Muchas gracias a todos los que ponéis un granito de arena,para un mundo de todos, sin banderas ni prejuicios. GRACIAS