6 jun. 2009

Una Bella Transformación



Este es el tercer año que acudo a ceremonias de graduación de guardería o educación infantil. Sé exactamente desde qué grada se ve mejor y qué plaza de aparcamiento es la buena, para salir la primera después del caos del fin de fiesta. Pero este año, mientras el director leía los nombres de los alumnos graduados, mis pensamientos estaban en China, el lugar donde la historia de mi hija pequeña empezó.

Julie estuvo sus primeros tres años de vida en un orfanato. Cuando vino a casa, a Texas, por primera vez, le hicimos un buen corte de pelo. Sabía decir "Mamá" en inglés, contar hasta 10 en cantonés, y que el helado era una cosa maravillosa. Aparte de eso, todo lo demás tuvo que ser adquirido: hablar en inglés, aprender a vivir con una familia y comprender qué significa tener hermanos. Saber que algunas cosas son tuyas y otras mías. Descubrir que, después de todo, el gato no te va a comer y aprender que es tarea de mamá dar besos y ayudarte y protegerte. Ninguno de estos conceptos formaban parte de su mundo todavía...

Tres años después, ya ha pasado la mitad de su vida en Texas. Tiene el pelo largo y brillante. Le encanta Hannah Montana. Mi niña, tan seria y solemne en las fotos de asignación, ahora es la mayor gamberrilla. Trae todos los días a casa dibujos donde escribe "Quiero a mi familia" o hace figuras de plastelina diciendo que son "Mamá y Julie".


Qué bella transformación. Mi hija es la razón por la que soy voluntaria de Love Without Boundaries. Sé que hay muchísimos niños viviendo en orfanatos por toda China y muchos de esos niños tienen necesidades especiales que requieren tratamiento médico. Me encanta poder ayudarles a sanar y a darles esperanza. Es realmente maravilloso cuando operamos una gran fisura labial a un niño, o cuando transformamos un niño azulado en un niño con un corazón sano y un nuevo futuro.

La mejor parte es que no solo se curan, también tienen una mejor oportunidad de encontrar a sus familias para siempre.

Así que cuando sonrío orgullosa en la graduación de Julie esta semana, no solo pienso en su historia, sino en la historia de todos aquellos niños todavía esperando llegar a casa. Estoy muy agradecida a todos los amigos de LWB cuyo apoyo nos permite dar a estos niños ESPERANZA, CURACIÓN y un nuevo y brillante FUTURO.

Laura Baldwin es la Directora del Programa Médico de Love Without Boundaries. Vive en Texas con sus tres hijas. Elise (Vietnam), Grace (Vietnam) y Julie (Guangdong, China).

No hay comentarios: