7 abr. 2013

El final feliz de Layla

Érase una vez... una niña que había nacido en China pero que fue abandonada poco después de nacer. Afortunadamente, fue adoptada por una familia de la localidad cuando era chiquitina, y así su vida como hija empezó.


Lo malo es que la historia de Layla no acaba aquí. Sus padres se divorciaron y a ella la crió su cariñosa madre. Cuando Layla tenía seis años, su vida se resquebrajó cuando su madre falleció y volvió a quedarse huérfana. El personal del orfanato empezó a observar que la pequeña no tenía mucha energía y que no comía apenas, pensaron que sería debido al duelo por la pérdida de su madre, porque en ese momento no sabían que además tenía una cardiopatía.

A principios del año pasado, Layla ingresó en el hospital para que le repararan su DSV. Enseguida cautivó a todo el mundo y más aún cuando vieron esta preciosa foto suya, donde está consolando a un bebé que también iba a ser operado del corazón. Después de su operación, Layla empezó a encontrarse mucho mejor y pudo hacer lo que más le gustaba y más ganas tenía, volver al colegio!


Las historias que empiezan con un "érase una vez" suelen acabar con un "y vivieron felices para siempre", y la historia de Layla no iba a ser menos. Nos alegramos muchísimo cuando supimos hace poco que Layla había sido adoptada unas semanas antes!! No solo vuelve a ser hija de nuevo sino que ahora tiene también una hermana pequeña, dos hermanos mayores y una hermana mayor!


… y vivieron felices para siempre!

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