18 abr. 2013

Viaje de vuelta a Kaili

Nuestro primer día completo en China lo pasamos en Qiandongnan, en la zona sureste de la provincia de Guizhou. Era mi tercera visita a esta montañosa región, y me gusta mucho venir porque las familias de acogida de nuestro programa son sencillamente fantásticas. Como ya he contado en blogs anteriores, Qiandongnan es una prefectura de las minorías Miao y Dong.

Uno de los primeros niños que vimos fue Cecilia, en la foto de arriba, que unas horas después de que llegáramos se tenía que marchar para ser adoptada. La madre de acogida de Cecilia la había vestido con un traje tradicional Miao, para que le diera buena suerte. Nos dijo que Cecilia estába tan emocionada ante la idea de conocer a su familia para siempre que había hecho y deshecho su bolsa varias veces, intentando hacerlo bien.

La  mayoría de las familias de acogida de Kaili viven en un pueblo concreto, y a todas les encanta verse por las tardes fuera de una pequeña tienda, para que los niños puedan jugar juntos. Como ya sabrás, es muy poco frecuente ver a niños en sillas de ruedas fuera de sus casas en China, y por eso nos pareció maravilloso ver a Ryan en la calle y a la luz del sol. Ryan no puede andar de manera independiente, y nos gustó mucho ver cómo cada una de las familias de acogida interactuaba con él. Le dimos un perrito de peluche y pude ver cómo varios abuelos vinieron durante nuestra visita a hablar con él para asegurarse de que el perrito estaba en sus manos. Me encanta el ambiente de comunidad que los niños viven cuando están en acogida.

La pequeña Jana nos hechizó a todas con su sonrisa, y también vino con su tocado tradicional Miao. Hemos oído que muy pronto será adoptada y sabemos que su abuela de acogida la va a echar mucho de menos.

Joel acababa de volver de Kunming, donde le han operado su fisura labial. Nos encantó su nuevo corte de pelo! Y era obvio que su madre de acogida le adora. De hecho, el director del orfanato nos dijo que cuando las familias van a recoger sus cajas de papilla y leche de continuación mensuales, la madre de Joel siempre le pide ocho! Creo que es obvio que además se las toma!

Tara es la preciosa niña que nació con enanismo y que conocimos cuando era un bebé. Habíamos llevado a cada una de las niñas del programa su propia muñeca, y Tara se puso muy contenta al recoger la suya. Las mujeres de Guizhou llevan a sus bebés en unos preciosos porta-bebés bordados, y Tara insistió que necesitaba uno también para poder llevar a su muñeca al modo Miao.

Me encantó ver de nuevo a la pequeña Robin. Esta niña de tres años tiene el Síndrome de Apert, un trastorno genético que se caracteriza por la fusión prematura de los huesos craneales. Los niños con esta patología tienen los dedos de las manos y de los pies unidos. En nuestra visita, nos hablaron de un niño al que querían que metiéramos en el programa de acogida, y cuando le trajeron para conocerle, enseguida sospeché que también tenía Síndrome de Apert, y efectivamente cuando le subí la manga pude ver que tenía los dedos unidos también.

Como el Síndrome de Apert es una patología que se hereda, y como esta zona es considerada como un "pueblo pequeño" según los estándares de China, no pude sino preguntarme si Robin y este niño eran hermano y hermana biológicos. Las edades coincidirían si los padres biológicos hubieran intentando tener un hijo sano después de Robin.

La pequeña Debbi nos miraba con sus desconfiados pero preciosos ojos. Estos últimos meses ha estado luchando contra una infección crónica. Su madre de acogida tiene que llevarla al hospital para que le pongan un tratamiento intravenoso durante 15 días cada mes. Está tan entregada a esta pequeña que nos dice que para ella no supone ningún problema pasarse medio mes entero en un hospital si eso significa que Debbie se pondrá bien. ¿Os he dicho ya lo que adoro a estas madres de acogida?

En total hay unos 400 niños huérfanos en la prefectura de Qiandongnan. Hace poco han construido un orfanato urbano nuevo en Kaili, así que también fuimos a visitarlo. En cuanto llegué, una persona muy chiquitita vino y me echó los brazos a la cintura para darme un fuerte abrazo. Al principio pensé que era una niña pero cuando me soltó, pude ver que era una mujer más o menos de mi edad. Se llamaba Lucy, y su sonrisa era absolutamente brillante. Vive en la parte de mayores del instituto de bienestar social, y me gustó mucho saber que los niños y los mayores interactúan los unos con los otros todo el tiempo. Conocimos también a un amable voluntario del Cuerpo de Paz y nos dijo que a los niños les podría venir muy bien asistencia educativa, sobretodo aprender a usar un ordenador. Como les pasa a muchos niños de orfanato, si no tienen unos padres que les empujen a estudiar se pueden quedar muy atrás de sus compañeros de clase que sí tienen familias.

De momento el plan es hacer que los niños mayores en edad escolar vivan en el orfanato de la ciudad para que puedan ir al colegio fácilmente, mientras los bebés y los niños pequeños vivan fuera de él, que es mucho más rural.

Después de haber visitado los dos orfanatos, los funcionarios nos invitaron a visitar el Mercadillo de los Domingos de Kaili. Todos los domingos las minorías Miao y Dong de los pueblos cercanos viajan a Kaili vestidos con los trajes tradicionales para montar sus puestos en el mercado. La gente Miao todavía teje y tiñe su propia ropa, e insistieron en vestir a mi hija con un traje típico. Luego supe que costaba una pequeña fortuna ya que todo, desde la tela hasta el bordado y el cosido de las cuentas es completamente hecho a mano. El precio local era de 3.000 rmb la falda y 1200 rmb la chaqueta (unos 700$ todo el traje). Nos dijeron que sería una inversión para toda la vida ya que podrías vestir el traje en cada festival y cada celebración de la región.

Mientras paseábamos entre los estrechos pasillos del mercado, vimos cosas preciosas: trajes, joyas, y artesanía local incluyendo los porta-bebés bordados. Había también mucha gente que proveía servicios en sus tenderetes, así que vimos cómo la gente se cortaba el pelo en la acera o incluso como les hacían la pedicura.

Me encantó encontrar la poco habitual fruta pipa en el mercado, ya que solo se encuentra en China y tan solo durante unas pocas semanas cada abril. Sí, compramos una bolsa grande de ellas y disfruté muchísimo comiendo lo que tan solo puedo describir como una mezcla de melocotón y mango.


Venta de postizos de pelo en el mercado para los peinados tradicionales Miao

Luego nos dirigimos a una tienda a comprar algunos artículos divertidos para los niños, como pelotas de pingpong, badminton, hula hoops, y libros para colorear. Después de un día realmente largo pero maravilloso, nos dirigimos al hotel para dormir unas horas antes de nuestro viaje a Weng'An la mañana siguiente.

~Amy Eldridge, Chief Executive Officer

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