13 dic. 2016

Gracias por nuestras Casas de Curación

Este era Marcus cuando tenía un año.
Su orfanato nos llamó para que le ayudáramos porque pesaba sólo 3.6 kilos con doce meses de edad. Cuando lo conocimos, era un niño frágil, muy por debajo del peso adecuado y diagnosticado con síndrome de Down.


Este es Marcus ahora, después de haber vivido seis meses en nuestra Casa de Curación Heartbridge. ¡Creemos que esa sonrisa feliz y esos mofletillos hablan por sí mismos!
Esta era Joanna hace sólo dos meses.
Recibió cirugía mayor en el abdomen y, después de un mes en el hospital, vino a vivir al Heartbridge.

Esta es Joanna ahora, un mes después.
No olvidamos nunca el papel fundamental que nuestros donantes han tenido en llevar a Marcus, Joanna y todos los niños que viven en nuestras casas de curación, a este punto de sus vidas. Mucha gente se ha unido para beneficio de estos pequeños extraños.

Primero hubo un director o directora de orfanato implicado, que buscó ayuda.

Nuestro personal en China que gestionó las llamadas y organizó el transporte y el cuidado o tratamiento médico.

Donantes solidarios que sufragaron las operaciones.

Nuestro personal dio otro paso más para monitorizar a los niños e informar a las voluntarias de LWB.

Se escribieron informes y se enviaron por email.

Las cuidadoras dieron su tiempo y su cariño a los niños, se proporcionó más cuidados médicos, se enviaron más emails desde China, se escribieron más informes, y más gente maravillosa dio un paso adelante y donó para ayudar al programa de Casas de Curación.
Realmente hace falta un pueblo para criar a un niño, y os damos las más profundas gracias por vuestro papel fundamental.

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