10 ago. 2017

Viaje a Camboya 2017: Siem Reap

El mes pasado estuve en varios de los pueblos de Camboya donde LWB tiene compromisos a largo plazo para ayudar a los niños huérfanos y sin recursos. Como ninguno de nuestros proyectos aquí sería posible sin vuestra generosa ayuda, me gustaría que me acompañárais en mi viaje compartiendo las cosas que viví.


Aterrizamos en Camboya en la ciudad norteña de Siem Reap, que es probablemente el destino turístico más famoso del país ya que es donde están los famosos templos de Angkor. De hecho, el monumento religioso más grande del mundo (Angkor Wat) está aquí, construído en el siglo XII. Voy a copiar directamente algunos detalles increíbles de la Wikipedia:

“El monumento está hecho de unos 5 a 10 millones de bloques piedra arenisca, con un peso máximo de 1.5 toneladas cada uno. De hecho, toda la ciudad de Angkor usó mucha más cantidad de piedra que todas las pirámides de egipto juntas, y ocupa un área significativamente más grande que el París actual. Y lo que es más, a diferencia de los egipcios que usaron piedra caliza extraida apenas a 0.5 kilómetros de distancia, toda la ciudad de Angkor fue construida con piedra caliza extraida a unos 40 km de distancia. Prácticamente todas las superficies, columnas, dinteles e incluso tejados están esculpidos. Hay miles de relieves ilustrando escenas de la literatura india incluyendo unicornios, grifos, dragones alados empujando carros además de soldados siguiendo a un líder que cabalga un elefante y danzarinas celestiales con peinados muy elaborados."

Todos los ciudadanos de Camboya sueñan con visitar estos templos al menos una vez en su vida. Hay un sentido de enorme orgullo cultural y es un auténtico símbolo de esperanza después de la devastación que produjeron los Jemeres Rojos. Pero aunque entrar a los templos es gratuito para todo camboyano, para los que no tienen recursos hacer el viaje hasta Angkor Wat está fuera de sus posibilidades.

Nosotras decidimos llevarnos a todos los alumnos de 2 grado de nuestra escuela Cree En Mí del pueblo de Sokhem para que pudieran vivir su primera excursión escolar. Tengo que admitir que me pregunté si era realmente una buena idea que nuestro equipo fuera responsable de docenas de niños después de que acabáramos de tener un viaje de 30 horas! Una vez supe lo muy ilusionados que estaban los niños de venirse con nosotros, nos pusimos en marcha.

Nuestros planes incluían, naturalmente, una papeleta para obtener el permiso formal de los padres, pero como muchos de los padres no pudieron ir al colegio ni aprendieron a leer o escribir, usaron una huella dactilar en rojo en lugar de su firma, que servía igual.
Nuestra primera parada del día fue en el templo de Ta Prohm, que es famoso por la película "Tomb Raider" y por todos los árboles que han ido ganando terreno a lo largo de cientos de años. No puedo siquiera explicar lo increíble que fue caminar en este sitio, así que voy a dejar que las fotos hablen por sí mismas.
El siguiente fue el templo Bayon, también conocido como el "Templo de las Caras" construido en el año 1190. Este templo tan increíble retrata lo que algunos llaman la "Mona Lisa del sudeste asiático" con más de 200 imágenes esculpidas de la misma cara, hecha en grupos de cuatro cada una en una dirección.

Vale, tengo que admitir que quizá fue aquí donde se me paró el corazón un poco. Este templo es un laberinto de escaleras, pasadizos y bajadas donde los niños se pusieron a correr a velocidad de la luz. Cuando llegó la hora de reunirnos para ir al siguiente templo, nuestro primer recuento indicó que nos faltaban ocho niños! Desde luego había demasiados lugares para esconderse! Pero al final logramos reunir a todos los niños.

Aquí inserto un enorme signo de alivio, y hurra por las camisetas azul brillante que hicieron más fácil que viéramos dónde estaban los niños (imaginad a todos los adultos haciendo una versión de "Dónde está Wally" con el susto por dentro) Para la siguiente parada, organizamos una mucha mejor forma de salir para no perder a nadie.
Nuestro último templo del día fue el edificio central de Angkor Wat, y realmente no hay palabras para describir su majestuosidad. Sólo puedo recomendar a todo el mundo que lo visiten algún día.

Para la mayoría de los niños que estaban con nosotros ese día, fue su primerísima vez que habían salido del pueblo. Definitivamente nos encontramos con algunos pequeños retos que no habíamos previsto. Muchos de los niños se marearon en el autobús ya que no habían viajado nunca (y no les ayudó nada que les hubiéramos dado caramelos antes), y cuando fuimos a un restaurante a comer, los niños no pudieron quedarse dentro porque nunca habían sentido el aire acondicionado y estaban CONGELÁNDOSE (hicimos un rápido cambio a una mesa fuera).

Pero la diversión que tuvimos juntos es algo que nunca olvidaré. Los niños hicieron todo lo posible para enseñarme a contar hasta diez en Jemer, pero después de haberme pasado años aprendiendo chino, no había manera de que los nuevos sonidos salieran de mi boca. Afortunadamente, mi inutilidad con el idioma les hizo reír mucho. (el único número que pude pronunciar correctamente era "Dop!" que es diez)
Me alegra muchísimo que estos chicos y chicas tan increíbles hubieran podido tener un día tan memorable. Creo que la educación real incluye mucho más de lo que se enseña en el aula, y que su alegría y su curiosidad explorando un lugar tan emblemático fue una delicia de observar.

Mañana os contaré más sobre el pueblo de Sokhem y cómo nuestra escuela Cree En Mí está impactando a toda la comunidad. Espero que os apuntéis a leerlo!

~Amy Eldridge, Chief Executive Officer

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