29 abr 2011

Una Vida Cada Vez

Hoy me han preguntado cual es mi trabajo, y expliqué que ayudo a los niños huérfanos. la respuesta que he recibido, la suelo oír a menudo:  "Oh, debe hacerte sentir muy bien, ayudar así a los niños". Sonreí y dije que sí, mientras pensaba que definitivamente no es "maravilloso" tener que rechazar niños que están gravemente enfermos o enamorarte de un niño y recibir la llamada de que a pesar de tus esfuerzos, ha fallecido en un orfanato. 

Hay unos 175 voluntarios que dan su tiempo cada día para ayudar a que los programas de LWB  funcionen. No hay palabras suficientes, para decirles lo agradecida que estoy por su ayuda. Hay mamás y papás, trabajadores sociales y abuelos, todos ellos vigilando de cerca a los niños de nuestros programas. Hay personas a las que se les rompe el corazón a menudo cuando un niño en su programa se pone enfermo, o necesita ayuda que no se le puede ofrecer, o por desgracia, no es adoptado. A veces me llaman y me dicen que no saben si pueden seguir haciendo el trabajo, porque es mucho mas duro de lo que esperaban, y porque sus propios corazones SUFREN cuando un niño está sufriendo.

Como escribí en nuestro blog la semana pasada, me sentía exactamente igual cuando volví de la reunión de JCICS en New York. Oír sobre las necesidades de los huérfanos de todo el mundo ES devastador. Puede ser tan descorazonador pensar en dos millones de huérfanos viviendo en instituciones por todo el mundo, y preguntarte si estás marcando alguna diferencia teniendo a 10 niños en hogares de acogida aquí, o a 20 niños en un programa educativo allí. 

Pero entonces — y me encanta cuando esto sucede — recibo un mail con fotos de una pequeña cuya adopción fue disuelta. Nuestro equipo de voluntarios pelearon y abogaron para que ella tuviese otra oportunidad, y ahora ella está en CASA con una familia que la querrá para siempre. Y recibo una llamada de una familia adoptante, que la operación de su hija se hizo a través de LWB, y la mamá quiere que sepa que sus vidas no serían lo mismo sin ella. Y las noticias de que Suzy, una niña increíblemente dulce y con mucho talento, que es ciega – Suzy de nuestro programa de acogida en Zhaotong  — va a ser adoptada. Y la feliz noticia de que un orfanato que no estaba abierto a la ayuda exterior, ha aceptado enviarnos algunos de los bebés que no consiguen salir adelante...  tres preciosas vidas más salvadas.

 Es muy fácil a veces sentirte sobrepasada por la necesidad. Frustrarnos por no ser capaces de ayudar a cada niño, sentir que nuestros esfuerzos no son suficientes o que nuestra donación de 10$ no es una gran diferencia en el mundo. Pero la verdad es que cada acto de amabilidad marca una diferencia. Ha estado lloviendo esta semana en Oklahoma, y hoy, por un momento, las nubes se han ido y los rayos de sol mas hermosos han brillado. En ese momento veo tan claramente que trabajar con los niños vulnerables puede ser como la inmensidad del cielo. Es fácil ver solo nubes de necesidad y sentir que no podemos cambiar nada. Pero entonces, cuando entendemos que hemos ayudado a un precioso niño a cambiar su vida por completo, bien, es el rayo de luz mas dulce.

Esta semana, he tenido la suerte de hablar con un hombre que nació en China en los años 30, de padres americanos que trabajaban allí. Mientras nos disponíamos a colgar el teléfono, me dijo, "No te canses nunca de ayudar a estos niños." Que importantes son estas palabras para todos nosotros. A todos los que apoyan nuestro trabajo,que dan su tiempo, que rezan por estos niños, les mando mi mas sincero agradecimiento. Ninguno de vuestros esfuerzos será malgastado si un solo niño en este mundo tiene una razón para tener esperanza.

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