11 mar. 2016

Ser cuidadora en una casa de curación

Cuando os contamos las historias de los niños que están en nuestros programas médico y de casas de curación, solemos mencionar también a las cuidadoras. El papel tan fundamental que estas mujeres juegan en las vidas de los niños a su cargo, no puede subestimarse. Las cuidadoras de las casas de curación suelen pasar más tiempo con estos niños del que nadie ha pasado en todas sus vidas.Para muchos niños huérfanos, la relación con su cuidadora es la primera relación real que tendrán con un adulto.
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Una de las primeras cuidadoras que tuvimos en el programa de casas de curación, Liu Yan, nos habla de sus experiencias y de sus sentimientos... desde su perspectiva de cuidadora.

Lo que más me gustaba de ser una cuidadora en las Casas de Curación de LWB es que podía conocer a muchos bebés y verles sanar gracias a nuestros atentos cuidados. Lo que de verdad queremos las cuidadoras es ver sonrisas en esas preciosas caritas y verles sanos. Pensamos que la paciencia, el cariño y el cuidado son las cualidades más importantes de una cuidadora.
Chisholm and nanny 2.16
Cuando un niño entra en nuestra casa de curación, enseguida lo sentimos parte de nuestra gran familia. Nos pasamos el día con estos bebés, les acompañamos en toda su recuperación y curación. Se vuelven parte de nuestras vidas. Les vemos crecer y vemos cómo van desarrollando sus personalidades. Compartimos con ellos sus alegrías y a veces, sus dolores.

Incluso cuando tengo el día libre, suelo preguntarme qué harán los niños de la casa y si estarán bien.  
Susan 1.16
Cuando un niño recibe el alta de nuestra casa, o se va para que le operen, se nos hace muy difícil a las cuidadoras decirle adiós. Sabemos que le echaremos de menos mucho y que es posible que nunca le volvamos a ver, después de haber pasado tantos días juntos.

Colin HH goodbye 1.16
Todavía me acuerdo del día en que una de mis bebés favoritas dejó la casa de curación. Su nombre era Dawn. Sentí como si la estuviera perdiendo para siempre y me dolió mucho el corazón. Para seros sincera, la quería tanto que incluso me habría gustado pedirle a mi madre que se hiciera familia de acogida para acogerla. Sé ahora que fue adoptada por una familia de aquí. Es una niña muy querida por ellos, por su familia para siempre. Saberlo me tranquiliza y me hace sentir muy feliz por ella.

Dawn 2010
En general podemos decir que las casas de curación son un lugar de trabajo bonito y feliz. Somos como una gran familia y cada cuidadora tiene su propia familia más pequeña, con los tres o cuatro niños a los que cuida principalmente, de la habitación que le corresponde.

Cada vez que la casa de curación compra o recibe un lote de ropa y juguetes, las cuidadoras nos emocionamos mucho y vamos corriendo a escoger lo mejor para nuestros niños. Todas nos ponemos bastante "egoístas" en esos momentos. Siempre queremos lo más bonito para los niños de nuestra habitación, lo que indica que siempre queremos dar lo mejor a los niños a nuestro cargo. Yo ahora tengo una hija y conozco esa sensación: sólo quiero darle lo mejor.
Dawn w clothes
Las fiestas de año nuevo acaban de terminar. Estas fiestas son muy importantes porque tradicionalmente son para las reuniones familiares. Nuestras cuidadoras de las casas de curación han sacrificado sin problemas sus vacaciones familiares para seguir junto a los niños.

Las cuidadoras eligieron ropa nueva y gorritos para los niños y celebrar así el año nuevo. Los preparativos para la fiesta de la primavera (también llamado así el año nuevo) son muy divertidos. Los niños más mayorcitos se lo pasaron muy bien con el ambiente festivo.
Christina 2.16
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En 2009 acompañé a uno de los niños de mi casa de curación hasta Shanghai para que le operaran su fisura labial. Su fisura era tan grande que le llegaba hasta la mejilla. La operación fue dura y se prolongó muchas horas. La primera noche después de haber sido operado, el niño no durmió nada bien. Estuvo muy irritable y dolorido, y quería llorar pero no podía abrir la boca. Sólo podía mirarme con mucha tristeza. Os podéis imaginar lo asustado que estaba y lo mucho que necesitaba que le consolaran. Os podéis imaginar lo mucho que esperaba de mí.

Le cogí en brazos y abrazándole paseamos por los pasillos del hospital. Me aseguré de que podía verme los ojos en todo momento. Los paseos y el contacto visual le calmaron.

En ese momento, en Shanghai, tan lejos de casa, había una conexión entre nosotros ese día en tan duro para él. Me di cuenta entonces de que yo tenía que ser su madre, una madre que no le dejaría sentirse sólo, una madre que le ayudaba a ser valiente y fuerte. Mi trabajo era ser su madre.
Liu Yan
~Liu Yan es una miembro muy apreciada del equipo de LWB. Trabaja con los niños de las casas de curación y es la que se asegura de que los donantes y los padrinos reciban las actualizaciones de los peques a los que apadrinan.

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