19 may. 2016

De fisura labial a Kaifeng. 2ª parte

Ayer, el voluntario de LWB Nick Donovan compartió sus pensamientos en una entrada al blog sobre por qué decidió unirse a nuestro Viaje Médico y sobre sus impresiones iniciales. Aquí tenéis la segunda parte de su escrito en la que Nick entra a quirófano a ver su primera operación de fisura:


Cuando entré en el quirófano me encontré satisfecho, concentrado y sereno. Ya había pasado por eso. Habiendo vivido la experiencia desde la perspectiva de paciente, tenía muchas ganas de ver cómo el equipo médico se enfrentaba a días como este: había ocho operaciones en el plan del día. Rápidamente me puse la bata y el gorro quirúrgico. Me tapé la cara con una mascarilla y me vi de reojo en el espejo de la pared. Tardé tres minutos en atarme la mascarilla porque me quedé absorto en mis pensamientos al verme a mí mismo. Estaba fuera de mi zona de confort; ahora era yo el que llevaba la mascarilla.

Abrí la puerta del quirófano y me recibieron las luces, los pitidos, la maquinaria y las mascarillas. Cirujanos, anestesistas y enfermeras circulaban alrededor de la mesa de operaciones vacía. Me quedé en la parte de atrás, respiré profundamente y quedé absorto. En cuanto la paciente entró, nuestras miradas se cruzaron. El tiempo se paró. Nosotros sabíamos.

Inquieta, buscaba a alguien, algo, desesperada por que le ayudaran. Confía. El Dr. Derechin, el anestesista, la tranquilizó enseguida en la mesa de operaciones y le puso un número de sedativos a través de su vía IV. Un caos organizado la rodeaba, seguido por un silencio sólo roto por los pitidos. Los anestésicos la sedaron enseguida, y yo sentí su cuerpo quedarse inerte. Oscuridad.
CME2016 Sierra surgery 4.22.16
Durante todos los preparativos el personal médico estaba tranquilo, concentrado y sereno. Enfermeras, personal, voluntarios y traductores rodeaban a la paciente. La luz del techo se encendió y el Dr. Tolan ocupó el centro del escenario. Con precisión marcó habilidosamente todos los puntos de incisión, visualizando las distintas capas y las docenas de puntos de sutura. En cuanto las marcas azules estuvieron terminadas, se levantó y salió de la habitación para esterilizarse. Las enfermeras prepararon el instrumental y enfocaron las luces, como tramoyistas de teatro arreglando la escena. Todo el mundo tenía un papel que actuar. La operación estaba a punto de empezar.

La primera incisión rasgó la piel y yo tuve que acordarme de respirar. Confía.

Lo que hay bajo la piel humana no es ningún secreto, pero nunca olvidaré haber visto cómo se rasgaba intencionadamente con tantísimo cuidado. Admiro la concentración y la meticulosidad innatas del Dr. Tolan. Cada capa de piel iba siendo cortada con precisión, esculpida y cosida de nuevo después: un puzle de capas viviente.
 Después de más de una hora trabajando, hubo un momento que sobresalió. Como a cámara lenta, hizo que un punto de sutura uniera los dos lados de la fisura labial. Con un movimiento rápido, las partes se juntaron. La fisura cerrada. Casi me desmayo del alivio.

El Dr. Tolan siguió perfeccionando su obra, y para cuando dió el último punto de sutura, ya habían pasado dos horas. Parecía que había tardado una vida. Cuando el trabajo del Dr. Tolan acabó, el Dr. Derechin ocupó su sitio bajo el foco de luz. Con mucho tacto trajo a la paciente de nuevo a la vida, equilibrando ciencia y arte, y buscando signos de consciencia. El tiempo se paró. La paciente se movió y todos en la habitación exhalamos a la vez.

Durante los siguientes cinco días fui testigo de más de una docena de operaciones, aunque el equipo realizó un total de 35 operaciones al finalizar la semana. Conocí a todos los pacientes y me sentí muy afortunado porque nuestros caminos, el mío y el de tantas personas fuertes y generosas, se hubieran cruzado en la vida.
CME2016 Nick Christopher 4.20.16
Estoy convencido de que nuestros traductores, nuestros coordinadores del viaje, enfermeras, médicos, cirujanos y voluntarios, son gente de primerísima clase. El haber podido formar parte de un equipo tan increíble es una experiencia que atesoraré para siempre y nunca olvidaré.

Sigo trabajando con Love Without Boundaries como Asistente de la Coordinadora de Fisuras, y tengo muchas ganas de encontrar modos de poder utilizar mi experiencia para bien. Ya estamos empezando a planificar el viaje médico de 2017.

Y como ya he dicho a muchos del equipo, yo ya tengo las maletas hechas!
~Nick Donovan es Asistente de la Coordinadora de Fisuras de Love Without Boundaries

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