22 abr. 2017

Trata de personas: 3ª parte

Esta es la tercera y última entrada al blog sobre la trata de personas. En cuanto LWB se expandió y empezó a trabajar en Camboya, supimos que nos iba a ser imposible trabajar allí sin entender bien antes lo que era la trata y cómo afectaba a los niños y niñas vulnerables de esta región. Agradecemos de corazón haber podido incluir en nuestra junta directiva al Dr. Robert Spires, experto en este tema y el que nos ha enseñado mucho.

Cuando empecé a investigar el tema de la trata de personas quedé apabullado. Tuve cierta crisis existencial cuando descubrí que no solo la esclavitud existía después de 1800, sino que estaba vivita y coleando. Y que podía incluso haber sido testigo de ella sin saber lo que estaba viendo.


Después de leer todos los relatos gráficos que encontré de las víctimas de trata, informes oficiales y las historias contadas por periodistas de investigación, todo mi mundo se sacudió. Luego empecé a buscar lo que se había hecho para arreglar el problema. Hice varios viajes al extranjero y en ellos es donde volví a restablecer mi fe en la humanidad.
Hay personas increíbles en todo el mundo, en contextos muy duros, haciendo un trabajo fantástico, poderoso y eficaz sobre la trata de personas.

Como Tailandia es uno de los meollos del tráfico de personas en el sudeste asiático, y Bangkok es una gran ciudad global, hay muchas organizaciones internacionales operando allí. Por ejemplo: Trafcord, DEPDC, Alliance Anti-Trafic, y A21, o la española ACCEM. Estas maravillosas organizaciones proporcionan una miríada de servicios como asistencia legal a las víctimas, refugios de emergencia, asesoramiento psicológico y formación en habilidades para la vida a las personas que han sido vendidas o forzadas a situaciones de explotación.
Así que, ¿cómo me impliqué con el trabajo de LWB en Camboya? En 2016 tuve el placer de conocer a Amy Eldridge, la CEO de LWB, cuando me contactó después de haber leído mi trabajo de investigación en la zona. Tuvimos una estupenda conversación telefónica sobre algunas ONG con las que había trabajado en Tailandia y ellá me habló del interés de LWB en el sudeste asiático. Al final de nuestra conversación sobre Tailandia, tuve muchas ganas de hablarle del trabajo de Sokleng In (conocido como Leng) en Camboya, con el que he colaborado desde 2014. Le conté el trabajo tan increíble que estaba haciendo allí con muy pocos recursos.
 
Leng con Reggie, un niño de la zona que necesitaba una operación en su tobillo
Amy y yo hablamos sobre trabajar en Camboya como una gran oportunidad de colaboración para LWB porque el cielo es el límite en la cantidad de impacto que se puede lograr allí, y la necesidad que hay es aún más grande. Poco después de nuestra charla Amy me llamó para decirme que quería visitar Camboya para ver la situación por sí misma. Sabía que se enamoraría de la comunidad de allí, de Leng, y por supuesto, de los increíbles niños y adolescentes de la zona (¡y tenía razón!)

Le expliqué a Amy que yo quería implicarme en este proyecto de algún modo que ella viera necesario. Y para mi sorpresa me preguntó "¿Formarías parte de nuestra junta directiva?" Ha sido un placer ser parte de esta impresionante organización con la buenísima reputación que la precede. Tengo muchas ganas de trabajar por muchos años como parte del equipo de LWB.
 
Bob Spires

La trata de personas no podrá solucionarse a menos que la ataquemos en todos sus niveles, y eso incluye la realidad económica del enorme número de personas extremadamente pobres y desamparadas que hay en todo el mundo. No podemos hacerlo sin cambiar de formas profundas los corazones y las cabezas a nivel mundial.

No hay sitio erróneo por el que empezar, tanto en casa como en el extranjero. En el blog de mañana hablaremos del programa Safe Haven Foster Care que ubica a niños y niñas traumatizados por el tráfico de personas y el abuso, en hogares refugio donde puedan empezar a sanar sus heridas tanto físicas como emocionales.
 
La trata de personas es uno de los síntomas principales de los problemas reales de nuestra civilización contemporánea: la codicia y la avaricia, la crueldad hacia nuestros vecinos y extraños, la devaluación de la vida humana, la maldad para con el sufrimiento ajeno y la cosificación de las personas como nada más que su utilidad en la obtención de beneficios.

Juntos podemos hacer una diferencia, si empezamos juntos en algún sitio.

~Dr. Bob Spires es miembro de la Junta Directiva de Love Without Boundaries.

Lee las dos entradas anteriores sobre este tema aquí: 

No hay comentarios: